La construcción está volviendo a la normalidad

Si bien la obra pública está impulsando la recuperación de esta industria, el sector privado también comenzó a demandar más insumos para nuevos desarrollos. La oportunidad de la mano de los créditos y la clase media y media-baja.

“En 2014 y 2015 los ahorros iban mayoritariamente a parar a la construcción. Desde el año pasado empezó a haber una mayor atomización y si bien nuestro sector siguió acaparando inversiones, también se empezó a invertir en bonos, acciones, Lebacs y Letes, entre otros instrumentos financieros. Entonces, la construcción empezó  competir con otras alternativas, lo que hizo que el sector esté volviendo a la normalidad, porque en años anteriores se había vivido una situación artificial”. La explicación de la realidad que vive el sector la da Pedro Brandi, presidente del Grupo Construya, una asociación civil que agrupa a las empresas nacionales más importantes en la producción y comercialización de materiales.

Todos los meses, el Grupo presenta el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción como ladrillos, cerámicos, cemento portland, cal, aceros, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, griferías, entre otros. En julio, la venta de insumos de las empresas del Grupo aumentó un 23,7% respecto del mismo mes del año pasado. En comparación a junio, los despachos registraron un incremento del 3,96%.

Sector privado y obra pública

El mayor empuje que está teniendo el sector de la construcción se está dando en la obra pública, que es la que impulsa hacia arriba la venta de materiales. Esto queda evidenciado en los últimos datos del Indec: el asfalto y el hierro redondo para hormigón son los dos insumos que más incrementaron sus despachos, con una variación del 95,1% y del 45,5% respectivamente entre julio de 2017 y julio de 2016. “Las ventas de cemento a granel, además, tienen un crecimiento mucho más fuerte que las del cemento en bolsa. Es una diferencia de casi 5 y 6 veces más, y el granel va destinado principalmente a la obra pública.

Sin embargo, el presidente del Grupo Construya es optimista con la actualidad que vive el sector y mucho más con el futuro. “Si uno mira lo que pasó en 2014 y el primer semestre de 2015, uno veía que se vendían materiales de construcción como nunca y las operaciones inmobiliarias estaban totalmente frenadas. Hoy se dieron vueltas las cosas, y el mercado inmobiliario está muy dinámico –ver nota: “Los créditos hipotecarios marcan un nuevo récord”- y la construcción está en un nivel de actividad más bajo que esos años. Pero esto es porque se están corrigiendo los desfasajes que hubo en el pasado. A esto se le suma que la obra privada está viviendo una realidad diferente a la de la obra pública, porque están yendo a ritmos diferentes. Pero es positivo y se ve un muy buen futuro para el sector, que se va construyendo día a día”, agrega Pedro Brandi.

En un año estándar, la inversión en refacciones y ampliaciones de unidades es entre un 50% y un 100% más grande que la inversión total en obra pública. Esto también es diferente. Brandi explica que este año, y el anterior, “con motivo de la caída del poder adquisitivo y el cambio de la dinámica de la economía, lo que tuvo que ver con remodelaciones se frenó. Las ventas de mostrador, que son las del día a día que apuntan este público, se pararon. En cambio, lo que tiene que ver con obras nuevas, de diferentes tamaños de desarrollo, vienen mejorando y tienen un muy buen futuro”.

Y acá es precisamente donde también aparece la importancia de los créditos hipotecarios. “Como desde el Grupo Construya vendemos al sector privado, somos un muy buen termómetro de lo que pasa en el sector. Vemos mucha actividad y mucho nivel de consulta en cuanto a estudios de arquitectura y emprendedores. Pero todo lleva tiempo. Hoy, los créditos hipotecarios están destinados a financiar la compra de lo que ya está construido, pero se está trabajando en los créditos puente, para financiar proyectos. Hoy, el gap de precios entre lo nuevo y lo ya construido está en el orden del 20%, y en el corto plazo se va a poder financiar. Se está gestando todo este cambio y se están tomando medidas novedosas para financiar la construcción. Creemos que estos impulsos se verán en 2018, porque tenemos mucho para crecer. En Argentina los créditos hipotecarios son menos del 1% del PBI, mientras que en Brasil es del 4% y en Chile del 11%. Se está en un muy buen camino, vemos un muy buen futuro y los datos así lo van demostrando”.

Desafíos y oportunidades

Con un mayor financiamiento para nuevos proyectos (créditos para las desarrolladoras y constructoras) y el auge de los créditos hipotecarios hacia una población necesitada de vivienda, Brandi considera que los desarrolladores ya han empezado a ver con mucho interés al segmento medio y medio-bajo de la población. “Antes no los miraban porque no tenían manera de abordarlos y sólo se construía para el sector ABC1. Esta realidad está cambiando”.

“Además –agrega-, hay una mayor federalización de la construcción hacia zonas que siempre estuvieron postergadas. Uno ve más demanda de insumos para la construcción del NOA y NEA, y esto también impulsará al sector”.

En conclusión, Pedro Brandi, como presidente del Grupo Construya, ve que la construcción “es un sector que se va está recuperando de manera gradual, con un fuerte impulso de la obra pública pero con un privado que tiene buenas perspectivas” y que esta industria tiene dos enemigos históricos, que son la alta tasa de interés y la incertidumbre. También es optimista con ambos temas: “Se está yendo hacia un camino de menores tasas de interés y la incertidumbre económica se está reduciendo. Todo está volviendo a la normalidad y vemos un futuro muy bueno”.

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