“Para el 2021, se espera que las ventas puedan crecer entre un 10% y un 20%”

Así lo afirma, Mauricio Varela, presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, quien aborda las proyecciones de la industria de inmuebles para este año y los principales desafios y oportunidades.

¿Qué se espera para la industria inmobiliaria este año? ¿Cuáles son los principales desafíos que debería enfrentar y qué prácticas deberían incorporarse? Esas son algunas de las respuestas que nos entrega Mauricio Varela, presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios en la siguiente entrevista.

1. ¿Cuál crees que podría ser el panorama para la industria el 2021? ¿Crees que el alza en ventas que vimos en el último trimestre del 2020 se podría mantener?

Para el 2021, se espera que las ventas puedan crecer entre un 10% y un 20%. Estas cifras indicarían que los niveles de ventas que vimos en el tercer y cuarto trimestre del 2020 debieran mantenerse hacia 2021. La industria residencial ha podido sortear bastante bien esta difícil crisis, por lo que se encuentra en buena posición para recuperar los niveles de venta hacia adelante.

2. De acuerdo con estudios y cifras de Portalinmobiliario y Mercado libre, las personas están cambiando sus preferencias en la búsqueda de propiedades. Por ejemplo, ha aumentado el interés por alejarse del centro de la ciudad, por precios más asequibles y espacios más cómodos y amplios ¿Qué sectores de la Región Metropolitana o de otras regiones podrían tener un mayor dinamismo?

Es temprano para sacar conclusiones respecto a transformaciones más permanente en las preferencias de localización y estilos de vida de la población. Las ventas de departamentos, que habían caído mucho con el estallido social y luego con las cuarentenas, ahora vemos que se han recuperado con fuerza. Veo un mercado bien activo de inversionistas en departamentos, ya que se espera que exista alta demanda por arriendo y, por otra parte, las alternativas de inversión en el mercado financiero son volátiles y de bajo retorno esperado. En este sentido, creo que la demanda por estar bien ubicado en la ciudad seguirá siendo muy fuerte. El crecimiento de la red de Metro hace que este sea un proceso dinámico, ya que va mejorando la conectividad de sectores que antes estaban más rezagados en cuanto a su acceso a la ciudad. Un ejemplo de ello es el potencial interesante de la nueva Línea 7 del Metro, por ejemplo.

3. El hecho de que las personas busquen espacios más cómodos, ¿crees que podría significar algún cambio en la forma en que se diseñan y construyen las propiedades?

Creo que una gran lección de la crisis es el relevar la importancia de diseñar el interiorismo de las viviendas con una mirada de mucha flexibilidad, maximizando el potencial de uso de cada espacio. Cada espacio de una vivienda debe tener el potencial de tener distintos usos durante distintas horas del día, y dependiendo también de los estilos de vida de quienes la habitan. La sala de estar puede ser oficina durante la mañana, comedor durante el almuerzo y gimnasio durante la tarde. La mayoría de la población no puede pagar por tener espacios más grandes o tener más recintos, pero sí puede pagar por muebles y equipamiento que permita usar los espacios de manera flexible. Los desarrolladores debemos incorporar las nuevas y cambiantes necesidades de la gente, de forma de ofrecerles espacios mejor diseñados y equipados.

4. Recientemente destacaste que los desafíos de la industria, a mediano plazo, son el mejorar la productividad en las construcciones y evolucionar con una mirada más sostenible. ¿Cuál crees que son los aprendizajes que nos dejó el 2020 en relación a la transformación digital de la industria? ¿Qué procesos crees que deben digitalizarse? ¿en qué tipos de tecnología es necesario invertir?

Toda crisis deja lecciones importantes. Esta no es la excepción. Dos lecciones cruciales de los últimos doce meses son lo valioso de tener agilidad para adaptarse a nuevos escenarios y de tener resiliencia. En cuanto a transformación digital, la pandemia ha acelerado mucho transformaciones que ya estaban presentes en otras industrias pero no se habían manifestado en las prácticas comerciales de nuestra industria. Los desarrolladores inmobiliarios han migrado ahora más rápidamente hacia una mayor digitalización de la venta. Eso es un proceso que no tiene vuelta atrás y que se seguirá acelerando. Hay que tener claro que el segmento más relevante para el mercado residencial son las personas que tienen entre 25 y 45 años, y ellos son usuarios digitales más avanzados y exigentes. En cuanto a tecnologías, las compañías deberán invertir en generar una estructura que les permita gestionar los datos de los procesos comerciales, para poder ofrecer mejores servicios a lo largo del proceso de compra. Sobre esa plataforma de datos, se puede invertir en distintos softwares o aplicaciones que permitan ofrecen valor a los clientes, a través de una experiencia más ágil, transparente y confiable. También hay mucho espacio para invertir en tecnologías que permitan procesar más rápida e inteligentemente la información del mercado del suelo urbano. Es evidente que el suelo urbano es un recurso escaso y su gestión se puede mejorar a través de diversos softwares y plataformas que permitan procesar mucha información. Las compañías probablemente no desarrollarán sus propios softwares si no que contratarán estos servicios en el mercado. Por otra parte, se está acelerando la transformación digital en el mundo del diseño y ejecución de los proyectos, a través de metodologías BIM y la incipiente mayor industrialización de la construcción.

5. ¿Qué tipo de prácticas crees que deberían incorporarse con el fin de apuntar a una industria más sostenible en el futuro?

La migración hacia modelos de negocio y empresas que tengan una mirada equilibrada del desarrollo, donde se considere tanto la sostenibilidad económica, como el bienestar social y el cuidado del medio ambiente y del planeta, es probablemente la mayor transformación que vivirá el mundo de la empresa en las próximas décadas. Lo planteo hacia el futuro por que me parece que, aunque ya hay ciertos avances en algunas industrias y empresas, lo que veremos hacia adelante será una transformación mucho más profunda. La primera práctica debe ser que los accionistas y la administración de la empresa reflexionen sobre esta transformación y traten de imaginar caminos para ir, por una parte adaptándose a los cambios y exigencias y, por otra parte, desafiándose a seguir avanzando. Se debe buscar abrir conversaciones con la sociedad civil, la academia, las organizaciones del Estado, ya que es crucial el escuchar distintas visiones. En el corto plazo, y con una mirada más pragmática, se deben implementar prácticas que desarrollen buenos modelos de relacionamiento con las comunidades vecinas a los desarrollos inmobiliarios. Por otra parte, se debe avanzar en disminuir la generación de residuos en el proceso constructivo y buscar ir paulatinamente incorporando diseños, materiales y tecnologías que disminuyan la huella de carbono una vez las edificaciones pasen a ser habitadas.

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