Cómo elegir un amplificador, conoce cuál es mejor

Si eres guitarrista o bajista y quieres tener siempre el mejor sonido, debes saber cómo elegir un amplificador que te brinde calidad y potencia.

Para todo músico que toque instrumentos de cuerdas, el amplificador es un elemento indispensable y que define gran parte del sonido, imprimiendo a tus notas y acordes el tono y la potencia deseada.

Es muy probable que, en más de una oportunidad, te hayas preguntado cómo elegir un amplificador y, para ello, es importante que conozcas sus componentes, tipos y en qué aspectos fijarte al momento de tomar la decisión.

Básicamente, el amplificador sirve para que los instrumentos eléctricos -como las guitarras o los bajos– proyecten su sonido, algo para lo cual es necesario una serie de elementos, por lo que -para tomar una decisión inteligente- lo mejor es que conozcas en detalle cómo se conforman estos equipos.

Elementos de un amplificador

Un amplificador es un dispositivo que amplifica las ondas sonoras, permitiendo ajustar diferentes variables para conseguir el sonido que el instrumentista desea. A grandes rasgos, existen tres elementos esenciales para que estos equipos funcionen: preamplificador, etapa de potencia y parlante o altavoz.

No todos los amplificadores cuentan con los tres elementos: algunos solo cuentan con la etapa de preamplificador y la de potencia, por lo que se debe de conectar un altavoz externo para que se escuche.

Los equipos que cuentan con los tres elementos se denominan combos. Si solo tiene los dos primeros, se llama cabezal. La modalidad combo integra las tres funciones, mientras que -si se tiene cabezal y parlante por separado- la suma de ambos se conoce como modalidad stack. Existe una tercera modalidad: rack, que consiste en tener las tres etapas por separado (algo que suelen usar los músicos profesionales más quisquillosos).

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Cada modalidad tiene sus ventajas y desventajas. Mientras que el combo es más fácil de transportar y no hay que complicarse con las conexiones, las modalidades stack y rack permiten tener un sonido más fino, además de poder alterar los elementos para obtener diferentes resultados.

Ahora bien, todo amplificador cuenta con tres etapas en lo que a procesamiento y proyección del sonido respecta:

  • Preamplificador: es la primera etapa del amplificador, en donde se procesa el sonido de entrada (el que viene de la guitarra o el bajo) para dar como resultado el tono final.
  • Etapa de potencia: aquí es donde la señal anterior se eleva y adquiere la potencia necesaria para proyectarse por el parlante.
  • Parlante: también conocido como altavoz, es el elemento que da salida al audio procesado en las etapas anteriores. De su calidad depende -en buena medida- el audio final, por lo que es igual de importante que las primeras dos etapas.

 

 

Canales

Como músico, siempre tendrás la necesidad de experimentar, por lo que debes pensar en la forma en la que utilizarás el amplificador.

Un amplificador común consta en una sola entrada -procesamiento y salida de audio-, pero existen amplificadores estéreo que incorporan más. Pero ¿qué es un amplificador estéreo? Es un tipo de equipo con dos o más canales en lugar de uno, por lo que tiene dos o más entradas de audio y controles de volumen independientes para cada una.

La ventaja de contar con un amplificador estéreo por sobre uno mono es la versatilidad: mientras en un canal puedes tener un sonido limpio, en otro puedes tener un sonido con overdrive, con otros efectos o reforzado en ciertas frecuencias (dependiendo del equipo).

Ahora que sabes qué es un amplificador estéreo y la diferencia con uno mono, puedes hacerte una idea del tipo de equipo que necesitas. Pero eso no es todo: hay más variantes que debes conocer.

Tipos de amplificadores

Los amplificadores se dividen en dos tipos básicos: de válvulas y de transistores, y ambas se diferencian en la potencia y la fidelidad del sonido final.

Amplificadores de válvulas o tubos

Los amplificadores valvulares trabajan procesando la señal de entrada a través de los filamentos de válvulas al vacío (también conocidos como tubos), los cuales -para generar el sonido- deben de estar a temperaturas superiores a 100 °C.

Al amplificar un instrumento con un equipo a tubos, el sonido que se obtiene es de alta calidad y la potencia es considerablemente mayor que la de los amplificadores de transistores con los mismos watts. Por ello, un amplificador a tubos de 30 watts puede “devorar” con facilidad a uno transistorizado de 100 watts.

El problema es que estos equipos son más costosos, pesados y delicados, por lo que requieren más mantenimiento, además de que siempre deben de calentarse antes de comenzar a usarlos (encenderlos un par de minutos antes de tocar).

Amplificadores de transistores

En los amplificadores de transistores el sonido final es más plano y menos potente que el de un amplificador de válvulas, aunque gracias a los avances tecnológicos, hoy los amplificadores de transistores son capaces de emular de manera aceptable a los de válvulas.

Los amplificadores de transistores tienen la cualidad de ser más baratos y resistentes, además de que pueden integrar efectos en el mismo amplificador.

Amplificadores híbridos

Existe un tercer tipo: los amplificadores híbridos. En ellos, la etapa de preamplificación funciona con válvulas, mientras que la etapa de potencia se basa en transistores.

 

 

Características de un amplificador

Otros aspectos que debes conocer de los amplificadores son los siguientes:

Potencia

¿Cómo saber la potencia de un amplificador y cuál es la que requieres? En las especificaciones del amplificador vendrá señalada la cantidad de watts que ofrece (generalmente en el panel posterior), la cual dependerá del lugar en donde vayas a tocar. Es importante recordar que un amplificador de válvulas tiene mucha más potencia que uno de transistores con los mismos watts. En otras palabras, el amplificador a tubos suena más fuerte que uno transistorizado en relación a la misma cantidad de watts.

Si piensas tocar en un cuarto de ensayo pequeño, 20 watts en transistores será suficiente. En cambio, para tocar en un espacio grande o abierto, necesitarás un equipo por sobre los 60 watts en transistores, o uno a tubos de, por lo menos, 15 watts.

Tono

Todo amplificador incluye una serie de perillas gracias a las cuales se pueden alterar determinadas frecuencias. Estas se dividen en bass, middle y high, o bajos, medios y agudos respectivamente. En general, todo amplificador viene con controles independientes para cada uno de estos, pudiendo modelar el tono final a gusto del músico.

¿Cómo elegir un amplificador? El presupuesto es la clave

Si quieres saber cómo elegir un amplificador para bajo eléctrico o para guitarra, luego de conocer todos los puntos anteriores, debes evaluar tu presupuesto. En ese sentido, debes considerar tus necesidades como músico: los espacios en los que tocarás, el sonido que deseas, los efectos que planeas usar y tus necesidades de movilidad.

Un amplificador combo de transistores se ajustará a presupuestos limitados, además de poder transportarlo con relativa facilidad. Por otro lado, un amplificador stack o rack de válvulas te dará gran potencia y control de sonido, aunque requieres un presupuesto mayor, además de que resulta más difícil de manipular y transportar por el peso y las múltiples conexiones involucradas.

 

 

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